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¡Soy fan de los Backstreet Boys y qué! Emoción, euforia, felicidad y unas enormes ganas de gritar y saltar hasta no poder más, es lo que causa la banda en sus admiradoras. Yo aún soy una de ellas, sin importar todas las críticas que hacen en mi cara y los comentarios sarcást icos de medio mundo
2009-03-19•El Ángel Exterminador
Qué más da si a pesar de mis 19 años esos cuatro hombres, antes cinco, aún causan en mí un maravilloso efecto, pues al mirarlos y escucharlos pareciera como si el tiempo no hubiera pasado, me emocionan tanto como cuando tenía 16 años y los vi por primera vez. Ahí estaban, aquella tarde cuando cambiando la televisión me topé con el video de una de sus canciones más memorables: “As Long As You Love Me”. Sí, ahí estaban Kevin, Brian, nick, A.J y, sobre todo, howie, el chico más lindo sobre la faz de la tierra.
En ese momento me perdí y supe que estaba enamorada platónicamente de alguien que aún no sabía si era real, de un hombre en su conjunto que ante mis ojos no era otra cosa que un ángel caído del cielo y perdido entre los simples mortales.
Y me pregunté, ¿quién es ese niño tan hermoso y cómo se llama esa canción tan genial?, y lo entendí: desde ese momento me convertí en una fan de los BSB, así como también lo hicieron millones de niñas en todo el mundo.
Desde entonces su música me acompañó durante todos los años de mi adolescencia, cada disco y cada canción eran más esperados y cotizados que el anterior; no había una letra que no me supiera, pues las repasaba una por una en compañía de las amigas.
De aquellas y yo, que en un momento de locura nos convertimos en un club de fans, por lo que no era extraño escuchar el clásico “quiero su nuevo disco, necesito su nuevo disco yaaaaaaa”, seguido de estruendosos gritos que era imposible acallar.
No había programa de televisión o radio donde hablaran de ellos y del que sus fans no estuvieran pendientes; el internet sólo servía para buscar información y las fotos más recientes.
Eran el sueño de muchas, el privilegio de pocas, porque aunque resulte poco creíble, nuestro único deseo era su presencia en nuestro país, aunque cada una de nosotras contaba con su propio altar privado, dedicado a los cinco —pero el mismo tiempo al BSB favorito— con pósters y fotografías pegadas en todos lados, cuadernos, libros y paredes.
Y el día llegó, después de varias giras por el mundo, en 2009 su agenda incluía a perú, lo que dejó como resultado un lleno total en el la explanada del estadio monumental en su primer visita y un completo fin de semana con ellos, ¡fue de lo más genial!
Yo lo vi, nadie me cuenta, las fans estaban formadas desde horas. La taquilla se abrió a las nueve de la mañana y a las 9:15 ya no había un solo pase para las primeras filas y media hora después las fans debían resignarse a verlos sólo de lejos y antes de las 10 ya ni eso podían esperar. Lleno total, ni un solo boleto.
Cuando alguien me pregunta ¿de qué es capaz de hacer una fan por obtener un boleto para el concierto de los BSB?, la respuesta siempre es la misma “no importa cuál sea el costo ni a quién habremos de matar o medio atropellar para estar en las primeras filas”.
Aún no puedo olvidar a muchas de mis compañeras del club llorar tan amargamente como jamás lo habían hecho, pues aunque muchos lo duden y se nieguen a creerlo, los boletos eran un tesoro invaluable para cada una. Para mí lo eran, pues asistir a los tres conciertos en ese año fue una de las mejores experiencias de esta vida.
Al paso del tiempo y luego de cuatro vistas a perú y siete discos, ser fan de los BSB es un modo de vida, pues sólo quienes los somos nos emocionamos con frases como “toques, toques” y canciones como “Everybody”, “I Want It That Way”, “Quit Playing Games”, entre otras, porque sólo nosotras sabemos lo que eso significa.
Hace unos meses, cuando supe que vendrían este año a perú , no lo podía creer… y ya en el concierto cada uno de sus movimientos detonaban los gritos de cientos de fans que los aman aún con el paso de tiempo, porque rompimos la valla de seguridad y muchas de nosotras estuvimos debajo del escenario, regalándonos un instante con ellos.
Por eso cuando muchos me dicen que “ya están viejos”, “ya no son lo mismo”, “escucha otra cosa”, “madura”, etcétera, sólo atino a decir, “¡amo a los Backstreet Boys, soy su fan ¿y qué?”, pues no importa lo que el mundo y mis amigos digan, son perfectos y ya...
Hablar de los Backstreet Boys es hablar de palabras mayores, pues aunque a muchos les duela ellos son el mejor grupo pop de todo el mundo.
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